Prótesis parcial o «media» prótesis de rodilla

'Half' Knee Replacement

¿Cuándo se considera una prótesis parcial o «media» prótesis de rodilla?

La rodilla es la articulación afectada con mayor frecuencia por la artritis, seguida de la cadera. Artritis significa literalmente inflamación de una articulación. Entre los cerca de 150 tipos descritos, la artrosis es el más frecuente y el término se utiliza para describir los cambios degenerativos del interior de la articulación relacionados con el desgaste por la edad. Algunas enfermedades también pueden causar desgaste articular, como la gota —niveles elevados de ácido úrico—, la artritis reumatoide —una enfermedad autoinmune que interfiere en la nutrición de las articulaciones—, la psoriasis y la diabetes, entre otras.

En circunstancias normales y sin otra enfermedad de base, la rodilla puede empezar a mostrar signos de artrosis a partir de los 60 años. En la primera de las cuatro fases es posible que no se note nada o únicamente algún chasquido al caminar cuesta abajo, sin que la rodilla impida realizar las actividades cotidianas. Esta etapa suele detectarse mediante pruebas radiográficas. En la cuarta y última fase, el cartílago que cubre la superficie articular como un cojín se ha desgastado por completo y se produce contacto «hueso con hueso». Puede existir deformidad, inflamación permanente y una alteración del eje que da a la pierna forma de X o de O. En esta fase suele haber molestias continuas y dolor intenso al apoyar peso. La prótesis total de rodilla es el tratamiento de referencia y una opción definitiva. En manos de un cirujano experimentado como el Dr. Alf Neuhaus, la intervención dura aproximadamente 75 minutos y el equipo ayuda al paciente a levantarse y a abandonar el hospital apoyando la articulación en un plazo de dos o tres días.

En algunos casos la artrosis aparece a una edad más temprana debido a un accidente previo, una enfermedad de base o la práctica de deporte de impacto a un nivel elevado. Esto puede producir un desgaste avanzado limitado a una parte de la rodilla —el compartimento medial o lateral— mientras el resto se conserva en buen estado. Inicialmente se recomienda un programa específico de ejercicios para fortalecer la musculatura del lado menos afectado, evitar en lo posible nuevos impactos intensos y utilizar medicación antiinflamatoria en crema o comprimidos. También pueden emplearse infiltraciones de cortisona, por su efecto antiinflamatorio, o de ácido hialurónico, que actúa como un lubricante para la articulación. Las plantillas destinadas a corregir el eje de la rodilla no han demostrado ser eficaces. Cuando el tratamiento conservador deja de funcionar, puede considerarse una prótesis parcial o unicompartimental. El implante tiene aproximadamente la mitad del tamaño de una prótesis total y sustituye únicamente la superficie desgastada. La intervención, la estancia hospitalaria y el tiempo de recuperación son similares a los de una prótesis total de rodilla. Su duración media, que también depende de la actividad posterior, se sitúa entre 10 y 15 años, frente a los 20 o 25 años de una prótesis total.

En pacientes menores de 60 años, cuando han fracasado todas las medidas conservadoras, disminuye la calidad de vida y se reducen la fuerza muscular y la movilidad, la prótesis parcial puede ser una opción para recuperar una vida cotidiana sin dolor de rodilla. La duración del implante puede favorecerse mediante deportes sin impacto, como golf, natación, bicicleta, ejercicio en gimnasio o senderismo suave. Mantener una condición física razonable también es importante, porque con el tiempo la prótesis parcial puede necesitar ser sustituida por una prótesis total. Esta intervención es similar a una prótesis total primaria y la recuperación también lo es.

Si tiene alguna pregunta o desea solicitar una cita, puede contactar con Clínica Sandalf.

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